Joy Laville
1923 – 2018
Laville pasó la Segunda Guerra Mundial en el Observer Corps de Yorkshire y casi una década viviendo en Canadá antes de llegar a México en 1956, sin ninguna formación académica. Se instaló en San Miguel de Allende, donde trabajaba como secretaria en el Instituto Allende mientras aprendía a pintar por su cuenta.
Construyó una paleta inconfundible, lilas, malvas, verdes menta, rosas, azules, poblada de figuras alargadas en espacios casi vacíos, un silencio que la crítica ha comparado con Matisse, Morandi y Milton Avery. Se le suele ubicar cerca de la Generación de la Ruptura, aunque ella nunca se identificó con ese grupo, y especialistas del Museo de Arte Moderno como Brenda Caro han señalado que su formación siguió un camino distinto al de Tamayo, Cuevas o Coronel. Fue pintora de la Galería de Arte Mexicano desde 1967, cuando Inés Amor le organizó su primera muestra individual. Estuvo casada con el escritor Jorge Ibargüengoitia entre 1973 y 1983, cuyos libros ilustró, y obtuvo la nacionalidad mexicana en 1986. Su obra está en el Museo de Arte de Dallas y el National Museum of Women in the Arts de Washington. En 2023, por el centenario de su nacimiento, el MAM le dedicó la retrospectiva Joy Laville, el silencio y la eternidad.