Francisco Toledo
1948 – 2019
Nacido en Juchitán, Oaxaca, en 1940, construyó desde ahí una obra que no reconoce jerarquía entre un ser humano, un insecto o una deidad zapoteca, todos habitan el mismo plano mitológico en su trabajo. Fue, además de artista, un activista cultural incansable, fundó el Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca y encabezó protestas para frenar proyectos que amenazaban el patrimonio de su ciudad, incluida su ya célebre oposición a instalar un McDonald's en el zócalo oaxaqueño.
Su decisión de trabajar intensamente el grabado y la litografía no fue casual, entendía el papel como una herramienta democratizadora, capaz de multiplicar su universo zoológico y mitológico a precios accesibles frente al costo de sus óleos y cerámicas. Murió en 2019. Hoy su obra gráfica es, junto con la de Rufino Tamayo, de los activos más líquidos y estables del mercado secundario mexicano.