El collage es memoria. También es deconstrucción y construcción. Cortar una imagen la separa del lugar de donde salió; pegarla junto a otro fragmento la reconstruye con un sentido nuevo. Un papel encontrado nunca llega vacío. Kurt Schwitters lo entendió así: construía con billetes, etiquetas, envoltorios y recortes de periódico, materiales que ya cargaban una historia antes de llegar a la obra.
El archivo de Pablo de Laborde Lascaris guarda esa memoria de distintas maneras. Algunos papeles son invitaciones a exposiciones, ligados a otros artistas y a momentos concretos del mundo del arte; otros fueron recogidos durante sus viajes y conservan una relación con los lugares de los que provienen. Los guarda en bolsas, agrupados por periodos y tonalidades, hasta que vuelven a aparecer en una composición. Fragmentos separados por años y kilómetros pueden terminar encontrándose sobre una misma superficie.
MEMORIAS
En esta selección, para ACCO predominan dos elementos: el blanco y el verde. Pablo ha comentado que últimamente trabajar con estos colores le transmite una sensación de paz y tranquilidad.
Las piezas funcionan casi como pequeños acertijos visuales. Entre una paleta contenida aparecen formas que pueden despertar recuerdos y asociaciones: el pasto en Green Field, White Memory III; los fragmentos blancos de Legajo, construidos a partir de papeles e invitaciones de la galería Juan Martín que Pablo conserva; o incluso Ovejas, donde una pequeña figura verde aparece entre una multitud de formas blancas, evocando la idea de “la oveja negra” dentro del rebaño.
Más que darnos una respuesta concreta, Pablo nos invita nuevamente a jugar con la imaginación y a encontrar algo propio dentro de cada pieza. Un recuerdo, un lugar, una sensación.
MAY
En esta serie, Pablo de Laborde nos invita a mirar desde la imaginación. El collage se convierte para él en un espacio de juego y experimentación con el color, una posibilidad que se aleja de las condiciones materiales de su práctica escultórica.
Naranjas, verdes, tonos oscuros y claros se encuentran, se superponen y construyen formas que no buscan representar algo concreto. Es en esa ambigüedad donde aparece el juego: cada composición puede transformarse dependiendo de quién la observa.
¿Qué figuras aparecen cuando miras las obras con detenimiento?
BOYAS
A diferencia de otras series, en Boyas la referencia visual es clara: las formas remiten directamente a boyas. La serie parte de una escultura de Pablo de Laborde, Port 2013, de aproximadamente tres metros de ancho, misma que ahora se transforma y se traslada al papel en estas tres piezas.
El cambio de escala modifica también nuestra relación con la obra. Lo que en la escultura ocupa y transforma el espacio, aquí adquiere una dimensión más íntima y cercana, sin perder el lenguaje escultórico de Pablo.
De alguna manera, Boyas propone otra forma de acercarse a su escultura: llevar su lenguaje escultórico a una escala más personal.
Plates y Untitled
Para Plates y Untitled, ACCO vuelve al estudio de Pablo y a su fascinación por las maquetas: esos objetos que funcionan como ejercicios, pruebas o momentos previos dentro de su práctica escultórica.
En una conversación en su estudio, Pablo nos mostró distintas maquetas de objetos cotidianos y nos habló de la relación particular que mantiene con ellas. A diferencia de sus esculturas de grandes dimensiones, las maquetas pueden sostenerse entre las manos, cargarse y observarse de cerca; para él, esa escala las vuelve más personales e íntimas.
Plates y Untitled nos recuerdan a esos objetos. Sus formas podrían hacernos imaginar la posibilidad de verlas en un volumen escultórico, sin embargo permanecen en el papel. Nos posiciona frente a ese momento íntimo que existe antes de la escala: cuando una forma aún cabe entre las manos.